En «Misión al pueblo desierto», ambientada, en parte, durante la guerra civil española se nos presenta el tema de la licitud de la guerra y la violencia a través del enfrentamiento trágico entre dos concepciones de revolución, personificadas en sus dos protagonistas. Sin embargo, subyace en la obra un mensaje de esperanza en tanto que el lector se sienta en desacuerdo con los actos de intolerancia que se proyectan desde el pasado; en manos de cada lector está también que la guerra civil haya terminado definitivamente.
En esta obra, el autor sigue siendo fiel a su idea de considerar el teatro como un arma para fustigar las injusticias sociales. La miseria de los hombres -nos dice Buero- y de la sociedad debe ser enjuiciada críticamente; la grandeza humana que a veces brilla en medio de esa miseria también debe ser mostrada. Considerar nuestros males es preparar bienes en el futuro; escribir obras de intención trágica es votar porque, un día, no haya más tragedias
Misión al pueblo desierto se estrenó el 8 de octubre de 1999 en el Teatro Español de Madrid, con dirección de Gustavo Pérez Puig y Mara Recatero.